Ana Lilia Rivera llamó a defender la transformación con hechos, responsabilidad y congruencia, al señalar que México atraviesa un momento histórico que exige participación activa, organización y cercanía con la ciudadanía.
Durante su recorrido de este fin de semana por comunidades y municipios de Tlaxcala, la senadora con licencia sostuvo que quienes forman parte de este movimiento tienen la responsabilidad de acompañar el proceso no solamente cuando las condiciones son favorables, sino también cuando existen decisiones importantes y tareas que deben asumirse.
Congruencia ante el cambio
La legisladora tlaxcalteca consideró que una de las principales responsabilidades de quienes participan en el movimiento de transformación comienza con la congruencia entre lo que se piensa, se dice y se hace.
Asimismo, destacó que la humildad resulta indispensable para comprender que los cambios sociales son resultado de esfuerzos colectivos y no propiedad de una persona, grupo o sector, por lo que llamó a evitar los protagonismos individuales y mantener una actitud de servicio frente a las necesidades de la población.
En este contexto, Rivera Rivera expresó su disposición para contribuir a que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo pueda avanzar en la consolidación del proceso histórico que, desde su perspectiva, atraviesa México. “Yo quiero ayudarle a la Presidenta”, expresó al referirse a la responsabilidad que corresponde a quienes forman parte de este movimiento y que, dijo, no puede limitarse a acompañar los cambios únicamente cuando las circunstancias son favorables, sino que implica estar presentes cuando hay decisiones que tomar y tareas que cumplir.
La senadora con licencia sostuvo que respaldar a la titular del Ejecutivo federal significa asumir responsabilidades desde cada espacio y contribuir con acciones concretas para que los objetivos planteados puedan avanzar.
En ese sentido, consideró que la participación política debe estar acompañada de resultados, cercanía y disposición para atender las necesidades de las familias, pues acompañar un proceso de transformación, afirmó, requiere algo más que expresiones de respaldo.
Llaman a defender los avances
Rivera Rivera también llamó a quienes participan en el movimiento a salir de la comodidad y defender, con argumentos y resultados, los avances alcanzados durante los últimos años. “Hay que salir a defender el proceso histórico”, sostuvo, al señalar que México atraviesa una etapa de cambios profundos que requiere participación, organización y conciencia sobre lo que está en juego, particularmente ante un escenario donde la conversación pública puede estar marcada por intereses particulares, disputas políticas o desinformación.
A su consideración, la defensa de la transformación no debe entenderse como una confrontación entre personas o grupos, sino como la responsabilidad de preservar principios y atender las necesidades de la población. Por ello, planteó que la discusión pública debe centrarse en los resultados y en las condiciones que permitan mejorar la vida de las familias, en lugar de concentrarse únicamente en diferencias personales o disputas internas.
Durante sus actividades en Tlaxcala, la legisladora también destacó que el estado tiene una responsabilidad dentro del momento nacional que vive el país. En consecuencia, consideró necesario mantener una participación cercana a las comunidades, escuchar directamente a la ciudadanía y fortalecer la unidad en torno a los principios que dieron origen al movimiento, especialmente mediante el contacto permanente con quienes enfrentan necesidades y problemáticas en sus localidades.
Tlaxcala ante el escenario nacional
En su recorrido por comunidades y municipios, Rivera Rivera planteó que la participación política debe construirse también desde el territorio y mediante el diálogo directo con la población. En este sentido, reiteró la importancia de conocer las preocupaciones, necesidades y propuestas de los habitantes de Tlaxcala, al considerar que la cercanía permite identificar de manera directa los retos que existen en las distintas regiones y generar respuestas a partir de las condiciones reales de las comunidades.
“Si hay algo qué hacer, hay que hacerlo ahora”, afirmó la senadora con licencia, en un llamado a evitar la pasividad frente a las responsabilidades que existen en el momento actual. La expresión fue acompañada por una invitación a mantener una participación activa y responsable, particularmente entre quienes tienen algún espacio de representación o forman parte de estructuras relacionadas con el movimiento de transformación.
Asimismo, señaló que actuar con serenidad y responsabilidad resulta especialmente importante en momentos en los que la conversación pública puede verse afectada por la desinformación, los intereses particulares o las disputas políticas. Desde su perspectiva, la unidad no significa eliminar las diferencias, sino mantener una disposición para trabajar en torno a objetivos comunes y evitar que los intereses personales desplacen las necesidades de la ciudadanía.
Cercanía con las comunidades
La senadora con licencia reiteró su disposición a continuar recorriendo comunidades y municipios de Tlaxcala para mantener el diálogo directo con la población y recoger sus preocupaciones y propuestas. Esta actividad, señaló, forma parte de una responsabilidad que debe ejercerse con humildad y cercanía, particularmente en un momento en el que consideró necesario fortalecer la comunicación entre quienes participan en la vida pública y las personas a quienes representan.
Para Rivera Rivera, acompañar a la Presidenta también significa contribuir desde cada espacio a que la transformación se traduzca en mejores condiciones para las familias, mayor bienestar y una vida pública sustentada en principios. Bajo esta perspectiva, el trabajo territorial adquiere relevancia porque permite conocer de primera mano las demandas ciudadanas y, al mismo tiempo, mantener una participación constante más allá de los momentos políticos o electorales.
Menos protagonismo y más trabajo
La legisladora tlaxcalteca sostuvo que el momento actual demanda menos protagonismos individuales y mayor disposición para servir, escuchar y trabajar. Desde su perspectiva, los procesos históricos no se consolidan únicamente con discursos, sino mediante congruencia y acciones concretas que permitan convertir los principios en resultados visibles para la población.
También insistió en que nadie puede asumirse como propietario de la transformación, debido a que se trata de una construcción colectiva en la que participan distintos sectores de la sociedad. Por ello, llamó a mantener la humildad y reconocer que la consolidación de cualquier proceso de cambio requiere trabajo constante, responsabilidad y capacidad para asumir las tareas que correspondan en cada momento.
En esa misma línea, consideró que defender los avances alcanzados durante los últimos años implica contar con argumentos y resultados, pero también mantener una actitud abierta frente a las necesidades de la población. La participación, dijo, no debe quedarse en los discursos, sino reflejarse en acciones capaces de atender problemas concretos y contribuir al bienestar de las familias.
Responsabilidad y resultados
El planteamiento de Rivera Rivera coloca la responsabilidad individual como uno de los elementos centrales para consolidar los cambios que atraviesa el país. A su consideración, cada integrante del movimiento puede contribuir desde su propio ámbito, ya sea mediante el trabajo territorial, el diálogo ciudadano, la organización comunitaria o la atención de necesidades concretas.
Finalmente, la senadora con licencia reiteró su disposición para seguir recorriendo Tlaxcala y mantener el contacto con las comunidades. Su mensaje se centró en la necesidad de actuar con humildad, congruencia y cercanía, así como asumir las tareas pendientes sin esperar condiciones ideales, bajo la premisa de que las responsabilidades deben atenderse cuando las circunstancias lo requieren y que los procesos de transformación necesitan acciones concretas para consolidarse.



