Ana Lilia Rivera Defiende a Tlaxcala y su historia Ciudad de México

Tlaxcala y el respeto histórico

Tlaxcala merece respeto en el debate público nacional, luego de que un comentario mediático generara polémica y abriera una discusión necesaria sobre el lenguaje, la identidad y el valor histórico de los pueblos que conforman México, afirmó la senadora Ana Lilia Rivera en un llamado directo a la reflexión colectiva. La legisladora reaccionó con firmeza y contexto histórico, buscando frenar la normalización de expresiones que refuerzan estigmas sociales.

El pronunciamiento se dio después de que la periodista Sabina Berman utilizara el término “tlaxcalteca” de forma despectiva, lo que provocó diversas reacciones en redes sociales y espacios de opinión, evidenciando que aún persisten prejuicios profundamente arraigados sobre la historia de Tlaxcala. Para Rivera, este tipo de expresiones no solo afectan a una comunidad, sino que también empobrecen el debate público.

Ana Lilia Rivera subrayó que usar gentilicios como insulto perpetúa una narrativa de desconocimiento histórico, la cual invisibiliza el papel fundamental que Tlaxcala ha tenido en la construcción del país, por lo que insistió en que el respeto debe ser un principio básico del discurso público y mediático.

Identidad y memoria colectiva

La senadora destacó que Tlaxcala es un estado con una identidad sólida y una historia autónoma que ha sido injustamente simplificada a lo largo del tiempo, pese a que se trata de un pueblo que nunca fue sometido por otros poderes mesoamericanos y que siempre defendió su autodeterminación. Esta autonomía, señaló, es motivo de orgullo y no de descalificación.

Rivera enfatizó que reducir una identidad histórica a un término peyorativo contribuye a la pérdida de memoria colectiva y refuerza estereotipos que afectan especialmente a las generaciones jóvenes, quienes merecen conocer su historia desde una perspectiva informada y libre de prejuicios. En este sentido, llamó a fomentar una narrativa más responsable.

Asimismo, recordó que quienes cuentan con plataformas mediáticas tienen una responsabilidad social mayor, ya que sus palabras influyen directamente en la percepción pública, por lo que insistió en la necesidad de ejercer la libertad de expresión con conciencia y respeto hacia la diversidad cultural del país.

Dignidad del pueblo tlaxcalteca

La legisladora afirmó que el uso despectivo de identidades regionales no solo daña la imagen de un estado soberano, sino que también lastima la dignidad de su gente, perpetuando una visión reduccionista que ignora siglos de resistencia, organización social y aportes culturales. Para Rivera, erradicar ese lenguaje es una tarea colectiva.

Recordó que Tlaxcala fue un actor clave durante momentos decisivos de la historia nacional, incluyendo su papel estratégico durante la Conquista, aunque aclaró que ese episodio ha sido interpretado de manera parcial y, en muchos casos, injusta, lo que ha alimentado estigmas que persisten hasta hoy.

La senadora señaló que la identidad tlaxcalteca sigue viva y en constante evolución, sostenida por comunidades que preservan tradiciones, lengua, organización social y un profundo sentido de pertenencia que merece ser reconocido y valorado.

Aportes históricos y sociales

Rivera destacó el papel fundamental de la diáspora tlaxcalteca durante la época colonial, cuando miles de familias contribuyeron al poblamiento y al desarrollo agrícola de diversas regiones del país, dejando una huella profunda en la conformación territorial y productiva de México. Estos aportes, afirmó, suelen ser ignorados.

Subrayó que reconocer estas contribuciones permite comprender la historia nacional de manera más completa y justa, alejándose de narrativas simplistas que solo refuerzan divisiones y prejuicios. La historia, insistió, debe contarse con rigor y amplitud.

En este contexto, la senadora reiteró que el respeto a la diversidad histórica y cultural es indispensable para fortalecer la cohesión social y promover una convivencia basada en el conocimiento y no en la desinformación.

Llamado al diálogo informado

Finalmente, Ana Lilia Rivera hizo un llamado a abrir un diálogo constructivo sobre la historia de Tlaxcala, invitando a la sociedad, a los medios y a las figuras públicas a informarse, reflexionar y evitar expresiones que solo perpetúan el desconocimiento y la discriminación. El debate, dijo, debe elevarse.

Reafirmó que México se construye desde la pluralidad de sus pueblos y que cada estado aporta una riqueza única a la identidad nacional, por lo que defender la dignidad de Tlaxcala es también defender el respeto hacia todas las identidades que conforman el país.

Con este posicionamiento, Rivera reiteró su compromiso con la defensa de la memoria histórica, la dignidad cultural y el respeto como valores fundamentales para una sociedad más consciente e incluyente.

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