La senadora Ana Lilia Rivera reconoce impulso educativo de Claudia Sheinbaum como una estrategia clave para fortalecer a la juventud y ampliar oportunidades en Tlaxcala, tras la reciente gira presidencial que puso en el centro del debate público el futuro de la educación media superior en la entidad.
Durante su posicionamiento, la senadora Ana Lilia Rivera Rivera subrayó que las acciones encabezadas por la presidenta Claudia Sheinbaum consolidan un modelo educativo incluyente, con visión de largo plazo y enfocado en el desarrollo integral de niñas, niños y jóvenes, especialmente en estados como Tlaxcala, donde la población juvenil representa un sector estratégico para el crecimiento social y económico.
Transformación educativa con enfoque social
La legisladora destacó que la Nueva Escuela Mexicana no solo actualiza contenidos académicos, sino que impulsa un cambio estructural que integra valores, perspectiva de género y justicia social, elementos que —aseguró— resultan fundamentales para formar generaciones críticas, participativas y comprometidas con su entorno.
En ese sentido, hizo énfasis en que los nuevos libros de texto incorporan de manera explícita el reconocimiento a mujeres que han marcado la historia nacional, lo que representa un avance sustantivo hacia una educación más equitativa y acorde con los principios de igualdad, además de enviar un mensaje claro sobre la importancia de visibilizar aportaciones históricamente relegadas.
Inclusión y nuevas oportunidades para jóvenes
Asimismo, Rivera Rivera resaltó que la ampliación del Bachillerato Nacional Plantel San Pablo del Monte constituye una muestra tangible de que la transformación educativa no se limita al discurso, sino que se traduce en infraestructura, ampliación de matrícula y mejores condiciones para que ningún joven quede fuera del sistema educativo por falta de espacios.
Además, explicó que el modelo del Bachillerato Nacional ofrece doble certificación —general y tecnológica—, lo que amplía el horizonte académico y laboral de las y los estudiantes, permitiéndoles continuar estudios superiores o incorporarse al mercado laboral con mayores herramientas, sin perder el enfoque humanista que distingue al nuevo esquema educativo.
Más espacios y acceso digital
La senadora recordó que la meta nacional contempla la creación de 150 mil nuevos espacios en Educación Media Superior hacia 2026, una cifra que responde a la necesidad urgente de atender a una generación numerosa que demanda opciones formativas pertinentes, acceso a tecnología y programas que dialoguen con la realidad contemporánea.
En esa misma línea, celebró la puesta en marcha del Ciberbachillerato Margarita Maza, el cual amplía las posibilidades de estudio mediante herramientas digitales y esquemas flexibles, especialmente para jóvenes que, por razones geográficas o económicas, enfrentan obstáculos para asistir de manera presencial a un plantel tradicional.
Educación técnica con valores y pensamiento crítico
Rivera coincidió con lo expresado por el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, en el sentido de que la educación técnica debe ir acompañada de valores, pensamiento crítico y compromiso social, pues formar únicamente en habilidades productivas sin una base ética limita el potencial transformador de la enseñanza.
En consecuencia, afirmó que el equilibrio entre formación tecnológica y humanismo es clave para que las juventudes construyan proyectos de vida dignos, sostenibles y con impacto positivo en sus comunidades, fortaleciendo al mismo tiempo el tejido social.
Becas y permanencia escolar
Finalmente, la senadora reconoció el fortalecimiento de programas como las Becas Benito Juárez y la Beca Rita Cetina, al señalar que estos apoyos económicos representan un factor decisivo para evitar la deserción escolar y garantizar que más estudiantes concluyan sus estudios de nivel medio superior.
Desde su perspectiva, invertir en la educación de la juventud no solo implica ampliar cobertura o modernizar planes de estudio, sino también asegurar condiciones materiales que permitan la permanencia y el éxito académico, pues cada beca otorgada constituye una oportunidad real para transformar historias personales y, en consecuencia, el futuro de Tlaxcala y de México.