Congreso local respalda reforma histórica
Reducción de jornada laboral a 40 horas fue aprobada por la LXV Legislatura del Congreso del Estado de Tlaxcala en sesión extraordinaria pública, sumándose así al proceso federal previamente avalado por la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión como parte del Constituyente Permanente y marcando un paso decisivo en la transformación del esquema laboral en México.
Con esta decisión, el Congreso local respaldó la reforma a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en cumplimiento del artículo 135 constitucional, lo que implica que la modificación forma parte de un procedimiento nacional que requiere la aprobación de las legislaturas estatales para consolidar un cambio estructural en favor de las y los trabajadores.
La reforma establece que la jornada ordinaria será de cuarenta horas semanales y que, por cada seis días de trabajo, las personas deberán disfrutar al menos de un día de descanso con goce de salario íntegro, fortaleciendo así el equilibrio entre la vida laboral y personal en un contexto donde las dinámicas de empleo demandan mayor flexibilidad y bienestar.
Cambios clave en el modelo laboral
Nuevo esquema de horas y pago extraordinario
El Dictamen aprobado precisa que el trabajo extraordinario deberá pagarse con un cien por ciento adicional sobre el salario ordinario y no podrá exceder de doce horas semanales, distribuidas en hasta cuatro horas diarias en un máximo de cuatro días, lo que busca evitar excesos y proteger la salud física y mental de quienes forman parte de la fuerza laboral.
En caso de que se supere ese límite, la parte empleadora deberá cubrir un doscientos por ciento adicional sobre el salario correspondiente, además de que se establece de manera expresa que las personas menores de dieciocho años no podrán laborar tiempo extraordinario, reforzando así la protección de los derechos laborales de adolescentes y jóvenes.
Asimismo, el texto aprobado subraya que en ningún caso la disminución de horas implicará reducción de sueldos, salarios o prestaciones, garantizando estabilidad económica y certeza jurídica durante el proceso de transición hacia el nuevo esquema laboral.
Aplicación gradual hasta 2030
Transición progresiva hacia la semana de 40 horas
La implementación será gradual a partir de 2026, cuando la jornada pasará de 48 a 46 horas semanales; posteriormente se reducirá a 44 horas en 2028, a 42 en 2029 y finalmente se consolidará en 40 horas en 2030, permitiendo que empresas, instituciones y sectores productivos ajusten sus procesos de manera ordenada y sostenible.
Además, el Decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación, mientras que el Congreso de la Unión contará con un plazo de 90 días para armonizar la legislación secundaria, lo que garantizará coherencia normativa y claridad en su aplicación práctica.
La aprobación se dio por unanimidad de las y los diputados integrantes de la LXV Legislatura, reflejando consenso político en torno a la necesidad de modernizar el marco laboral mexicano y alinearlo con estándares internacionales que priorizan productividad, innovación y calidad de vida.
Impacto social y económico
Especialistas coinciden en que la transición hacia una semana laboral de cuarenta horas puede generar beneficios como menor estrés, mayor tiempo para la convivencia familiar y mejor desempeño en los centros de trabajo, siempre que exista una planeación estratégica y diálogo constante entre autoridades, empresas y trabajadores.
De este modo, la reforma no solo representa un ajuste técnico en el número de horas trabajadas, sino también una transformación cultural que apuesta por un modelo más equilibrado y competitivo, donde el desarrollo económico vaya de la mano con el bienestar social.
Con el envío del Decreto al Congreso de la Unión para los efectos constitucionales correspondientes, Tlaxcala se integra formalmente al proceso nacional que redefinirá la jornada laboral en México, consolidando un momento clave en la evolución de los derechos laborales del país.