Incorporación de trabajadoras del hogar al IMSS, logro de la 4T : Ana Lilia Rivera

Las Trabajadoras del hogar al IMSS representan uno de los avances sociales más relevantes en materia de derechos laborales en México, afirmó la senadora tlaxcalteca Ana Lilia Rivera Rivera, al destacar que la incorporación obligatoria de este sector al sistema de seguridad social permite reconocer el trabajo doméstico remunerado como una actividad con derechos plenos y protección institucional.

La legisladora señaló que durante décadas el trabajo doméstico fue fundamental para el funcionamiento de miles de hogares en el país, pero se desarrollaba en condiciones de desigualdad laboral, ya que quienes lo realizaban no contaban con acceso a servicios médicos, incapacidades, guarderías ni la posibilidad de una pensión, lo que representaba una exclusión histórica dentro del sistema laboral mexicano.

Reconocimiento a un sector históricamente invisibilizado

Rivera Rivera explicó que la reforma que permite integrar a las personas dedicadas al trabajo doméstico al régimen obligatorio del Instituto Mexicano del Seguro Social constituye un reconocimiento a un sector que durante años permaneció invisibilizado a pesar de su importancia en la vida cotidiana de millones de familias.

Durante su posicionamiento, la senadora recordó que miles de trabajadoras del hogar desempeñaron durante décadas labores esenciales sin contar con prestaciones laborales, lo que generaba condiciones de vulnerabilidad para ellas y sus familias, especialmente cuando enfrentaban problemas de salud o situaciones que les impedían continuar trabajando.

Trabajo doméstico con derechos laborales

La incorporación de este sector al sistema de seguridad social busca corregir esa desigualdad histórica y garantizar que quienes realizan labores domésticas remuneradas puedan acceder a servicios médicos, incapacidades por enfermedad o maternidad, así como a prestaciones que les permitan contar con una protección laboral similar a la de otros trabajadores formales.

De acuerdo con Rivera Rivera, esta reforma envía un mensaje claro sobre la importancia de reconocer que todo trabajo genera derechos, independientemente del espacio donde se realice, y que el trabajo doméstico no debe ser considerado una actividad de segunda categoría dentro del sistema laboral.

Además, subrayó que este cambio representa un avance significativo en la construcción de un país más justo, donde las políticas públicas buscan ampliar derechos y reducir las desigualdades históricas que han afectado a diversos sectores de la población.

Seguridad social para miles de trabajadoras

Con la reforma, las personas dedicadas al trabajo del hogar podrán acceder a diversos beneficios dentro del sistema de seguridad social, entre ellos atención médica, incapacidades laborales, servicios de guardería y la posibilidad de construir un historial de cotización que les permita aspirar a una pensión en el futuro.

La senadora destacó que estos beneficios no solo representan una mejora en las condiciones laborales de quienes se dedican a esta actividad, sino que también fortalecen el sistema de protección social en el país al integrar a un sector que durante años permaneció fuera de la cobertura institucional.

Justicia laboral y social

Ana Lilia Rivera explicó que la reforma tiene también una dimensión de justicia social y de género, ya que la mayoría de las personas que se dedican al trabajo doméstico remunerado son mujeres, muchas de ellas provenientes de contextos económicos complejos o con acceso limitado a oportunidades laborales formales.

En este sentido, la incorporación al régimen obligatorio del seguro social representa una doble reparación: por un lado reconoce el valor del trabajo doméstico dentro del sistema laboral y, por otro, contribuye a corregir una desigualdad estructural que durante décadas afectó principalmente a mujeres.

La legisladora señaló que garantizar derechos laborales para este sector significa avanzar hacia una sociedad más equitativa, donde las mujeres tengan acceso a las mismas oportunidades de protección social que otros trabajadores.

Impacto en estados como Tlaxcala

Rivera Rivera destacó que en entidades como Tlaxcala este avance cobra una relevancia especial, ya que miles de mujeres se dedican al trabajo doméstico remunerado sin haber contado históricamente con prestaciones ni protección social.

Con la reforma, explicó, estas trabajadoras ahora tienen la posibilidad de acceder a atención médica para ellas y sus familias, recibir incapacidades por enfermedad o maternidad, contar con servicios de guardería para sus hijos y, a largo plazo, aspirar a una pensión que les permita tener estabilidad económica en el futuro.

Política social con enfoque de derechos

Finalmente, la senadora sostuvo que esta política pública refleja el enfoque social que busca ampliar derechos y fortalecer la protección del Estado hacia sectores que durante años permanecieron excluidos del sistema laboral formal.

Rivera Rivera enfatizó que en México no debe haber trabajos invisibles ni trabajadores sin derechos, por lo que la integración del trabajo doméstico al sistema de seguridad social representa un paso importante hacia la construcción de un país más justo e incluyente.

Con esta reforma, concluyó, se reconoce la dignidad del trabajo doméstico y se avanza en la consolidación de un modelo social que busca garantizar que todas las personas trabajadoras tengan acceso a derechos laborales y protección social.

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