La regulación de celulares en escuelas públicas representa una oportunidad para recuperar espacios de atención, aprendizaje y convivencia, señaló Ana Lilia Rivera.
La senadora con licencia consideró necesario establecer límites al uso de dispositivos electrónicos en primarias y secundarias. Sin embargo, advirtió que la medida debe acompañarse de educación digital y no buscar alejar a las nuevas generaciones de la tecnología.
Nuevos lineamientos entrarán en vigor
La regulación nacional para restringir el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos con pantalla en escuelas primarias y secundarias entrará en vigor el próximo 3 de noviembre.
De acuerdo con Rivera Rivera, la decisión fue acordada por las autoridades educativas de las 32 entidades federativas. Además, estará precedida por un periodo de información y participación de las comunidades escolares.
La legisladora tlaxcalteca destacó que establecer límites al uso de dispositivos no significa darle la espalda a la tecnología. Por el contrario, sostuvo que se trata de colocarla en el lugar que corresponde dentro del proceso educativo.
La medida permitirá que las y los estudiantes lleven sus dispositivos a los planteles. No obstante, deberán permanecer guardados durante las clases y los recreos, salvo emergencias o circunstancias particulares.
Educación digital acompañará las restricciones
Para Ana Lilia Rivera, la regulación debe ir más allá de limitar el tiempo frente a las pantallas. También debe contribuir a que niñas, niños y adolescentes desarrollen capacidades para desenvolverse responsablemente en el entorno digital.
En ese sentido, consideró necesario enseñarles a proteger sus datos personales, identificar información falsa y actuar con responsabilidad en redes sociales. Asimismo, planteó que la tecnología debe utilizarse con fines constructivos.
La senadora con licencia señaló que no se trata de estar en contra de la tecnología. El objetivo, afirmó, es promover un uso responsable y equilibrado, poniendo en el centro la educación y el bienestar de las y los estudiantes.
Participación de las comunidades escolares
Rivera Rivera sostuvo que las reglas deberán aplicarse considerando las características de cada comunidad escolar. Por ello, consideró importante el periodo de 30 días de asambleas informativas previsto durante octubre.
Estas reuniones permitirán escuchar a docentes, estudiantes y familias antes de la entrada en vigor de los lineamientos. Además, abrirán un espacio para conocer las condiciones particulares de cada plantel.
La participación de las comunidades escolares será parte del proceso previo a la aplicación de las nuevas disposiciones. De esta manera, la información y el diálogo podrán acompañar la implementación de las restricciones.
Convivencia y pensamiento crítico
La senadora con licencia sostuvo que la escuela no sólo transmite conocimientos. También forma capacidades para convivir, desarrollar pensamiento crítico y tomar decisiones responsables.
Desde esa perspectiva, aprender a utilizar un dispositivo implica reconocer cuándo es necesario dejarlo a un lado. La regulación puede contribuir a recuperar momentos de atención y convivencia dentro de los planteles.
Para Rivera Rivera, el equilibrio entre tecnología y educación requiere límites claros, pero también herramientas para que el alumnado tome decisiones responsables. Por ello, insistió en que la formación digital debe acompañar la medida nacional.
La propuesta busca que el uso de celulares y otros dispositivos con pantalla responda a las necesidades del proceso educativo. A la vez, plantea que las nuevas generaciones desarrollen habilidades para aprovechar la tecnología sin descuidar su bienestar.
Aplicación de la regulación
Los nuevos lineamientos contemplan restricciones durante las clases y los recreos. Sin embargo, existen excepciones relacionadas con emergencias o circunstancias particulares.
La decisión de permitir que las y los estudiantes lleven sus dispositivos, pero los mantengan guardados, establece una diferencia entre portar tecnología y utilizarla durante las actividades escolares.
La aplicación de estas disposiciones estará precedida por información y participación de las comunidades educativas. En ese proceso, docentes, estudiantes y familias podrán conocer los alcances de la medida.
Ana Lilia Rivera consideró que la regulación representa una oportunidad para recuperar espacios de convivencia. También señaló que su alcance dependerá de que se acompañe con una educación digital que permita utilizar la tecnología de manera responsable.
La senadora con licencia reiteró que el propósito no es separar a las nuevas generaciones de los dispositivos. Se trata de enseñarles a reconocer cuándo pueden ser útiles y cuándo es necesario mantenerlos fuera de las actividades escolares.
La medida nacional plantea así una relación equilibrada entre tecnología, aprendizaje y convivencia. Su implementación estará vinculada con la participación de las comunidades escolares y la formación de capacidades digitales.