Sembrar futuro, no abandono: Ana Lilia Rivera alza la voz por un campo

Campo mexicano abandono presupuestal en Tlaxcala preocupa

El campo mexicano abandono presupuestal vuelve al centro del debate tras un encuentro con campesinos en Atlzayanca, donde se evidenció la urgencia de replantear las políticas públicas y aumentar la inversión para atender las necesidades reales del sector.

La senadora Ana Lilia Rivera Rivera alertó sobre la falta de recursos destinados al agro, y además subrayó que el problema no solo radica en el presupuesto, sino también en la forma en que se diseñan las estrategias para impulsar la producción.

Crisis en el agro tlaxcalteca

Durante la reunión con productores locales, se expusieron diversas problemáticas que enfrenta el campo en la región, destacando principalmente la insuficiencia del presupuesto estatal, el cual ronda los 400 millones de pesos, una cifra que resulta limitada frente a las crecientes demandas del sector agrícola.

En ese sentido, la legisladora enfatizó que una actividad tan relevante como la agricultura no puede sostenerse con recursos reducidos, ya que esto impacta directamente en la productividad, en la estabilidad económica de los campesinos y en el desarrollo regional.

Falta de inversión agrícola

El financiamiento limitado no solo frena el crecimiento del sector, sino que también limita la adopción de nuevas tecnologías, la innovación en procesos productivos y la capacidad de los agricultores para competir en mercados más amplios, lo que genera un círculo de rezago difícil de romper.

Además, los campesinos enfrentan costos elevados en insumos y producción, lo que reduce significativamente sus ganancias y los obliga, en muchos casos, a abandonar sus tierras o a mantener una actividad agrícola de subsistencia.

Cambio de modelo necesario

Rivera Rivera planteó que el desafío no se limita a aumentar los recursos, sino que implica transformar el enfoque actual de las políticas públicas, apostando por un modelo más cercano a las realidades locales y que responda a las características específicas de cada región productiva.

Asimismo, señaló que las estrategias generalizadas han demostrado ser poco efectivas, por lo que resulta indispensable avanzar hacia esquemas diferenciados que permitan aprovechar el potencial de cada zona y mejorar los resultados en términos de productividad.

Desarrollo rural regionalizado

Dentro de las propuestas, destacó la implementación de modelos como el manejo de microcuencas, los cuales permiten optimizar el uso del agua, mejorar la planificación agrícola y fortalecer la sostenibilidad de las actividades productivas en el campo.

De esta manera, se busca no solo incrementar la eficiencia, sino también generar condiciones que permitan a los productores adaptarse a los cambios climáticos y a las nuevas exigencias del mercado.

El campo como oportunidad

En contraste con la visión tradicional que considera al agro como un problema estructural, la senadora propuso entenderlo como una oportunidad estratégica para el desarrollo económico, destacando su potencial para generar empleo, fortalecer la seguridad alimentaria y dinamizar las economías locales.

Además, insistió en la necesidad de organizar la producción con una visión de mercado, lo que implica no solo producir más, sino hacerlo de manera inteligente, alineada a la demanda y con valor agregado.

Organización productiva con visión

En este contexto, subrayó que los productores deben contar con herramientas que les permitan mejorar su comercialización, acceder a mejores precios y posicionarse en mercados más competitivos, tanto a nivel regional como internacional.

Por lo tanto, la planeación, la capacitación y la colaboración entre actores del sector se vuelven elementos clave para lograr un crecimiento sostenido.

Avances y límites en comercio

En materia comercial, Rivera Rivera reconoció los avances impulsados desde el Congreso de la Unión, como la obligación de grandes cadenas comerciales de adquirir al menos el 15 por ciento de sus productos a proveedores locales, lo que representa una oportunidad importante para los agricultores.

Sin embargo, también admitió que estas medidas aún son insuficientes para garantizar un verdadero impulso al campo, ya que persisten obstáculos relacionados con la logística, la distribución y la capacidad de producción.

Impulso a mercados locales

Ante este panorama, propuso la creación de una mesa de negocios que facilite la vinculación entre productores y compradores, permitiendo no solo abastecer el mercado local, sino también expandirse hacia mercados regionales e incluso internacionales.

Esto contribuiría a generar mayores ingresos y a consolidar una estructura comercial más sólida para el sector agrícola.

Competitividad sin confrontación

La legisladora también dejó claro que el fortalecimiento del campo mexicano debe darse sin confrontaciones innecesarias con acuerdos internacionales, como los tratados comerciales, sino mediante estrategias que permitan a los productores competir en mejores condiciones.

En este sentido, destacó la importancia de aprovechar las oportunidades que ofrecen estos acuerdos, al mismo tiempo que se protege y fortalece la producción nacional.

Estrategia agrícola competitiva

Para lograrlo, es fundamental brindar capacitación, acceso a tecnología y herramientas financieras que permitan a los agricultores mejorar su competitividad y adaptarse a las exigencias del mercado global.

De esta forma, el campo puede consolidarse como un motor de desarrollo económico sostenible.

Llamado a la unidad

Finalmente, Rivera Rivera hizo un llamado a la unidad entre autoridades, productores y sociedad, destacando que la transformación del campo solo será posible mediante el trabajo conjunto y el compromiso de todos los actores involucrados.

El mensaje fue bien recibido por los campesinos presentes, quienes coincidieron en la necesidad de impulsar cambios reales que permitan superar los desafíos actuales y aprovechar el potencial del sector agrícola.

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