La Comisión Estatal de Derechos Humanos reafirmó su papel estratégico en Tlaxcala al cumplir 33 años con resultados concretos en 2025 y un mensaje claro: sin derechos humanos no hay democracia sólida ni justicia social real.
Respaldo institucional y justicia social
Durante la Sesión Solemne por el Informe de Actividades 2025 y el 33 aniversario del organismo autónomo, la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros subrayó que fortalecer a esta institución es fortalecer el corazón mismo del estado, ya que los derechos humanos representan la base ética del servicio público y el cimiento de cualquier democracia auténtica. Ante representantes de los tres poderes, autoridades municipales y sociedad civil, destacó que trabajar de manera coordinada con instancias defensoras consolida un gobierno más cercano, sensible y comprometido con la dignidad humana.
La mandataria enfatizó que cada política pública de su administración nace del compromiso de ampliar derechos, cerrar brechas y garantizar igualdad sustantiva, especialmente en sectores históricamente vulnerados. Además, resaltó los esfuerzos enfocados en mujeres víctimas de violencia, comunidades indígenas y grupos que requieren atención prioritaria, dejando claro que la agenda de derechos humanos no es un discurso, sino una ruta de acción transversal.
Organismo autónomo impulsa mediación y diálogo
En el marco del informe, la presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Tlaxcala, Jakqueline Ordoñez Brasdefer, informó que durante 2025 se realizaron 17 mil 600 acciones en beneficio de más de 45 mil personas, priorizando soluciones efectivas por encima de trámites prolongados. De ese total, más de 13 mil acciones estuvieron enfocadas directamente en la protección y defensa de derechos fundamentales, consolidando al organismo como una instancia cercana a la ciudadanía.
Asimismo, detalló que se registraron 405 nuevas quejas que permitieron integrar y atender 630 expedientes, de los cuales 408 fueron concluidos bajo principios de legalidad, imparcialidad y enfoque diferenciado. Destacó que 35 por ciento de los casos se resolvieron mediante diálogo y conciliación, lo que demuestra que la mediación es una herramienta eficaz para evitar que los conflictos escalen y generen mayores afectaciones.
Ordoñez Brasdefer subrayó que en 2025 se reforzó la convicción de actuar de forma preventiva, evitando el daño antes de que ocurra, y reconoció el respeto a la autonomía institucional por parte del gobierno estatal. Además, destacó la participación estratégica de la sociedad civil y colectivos, cuya colaboración fortalece la cultura de legalidad y corresponsabilidad en Tlaxcala.
Reconocimiento a la identidad indígena
Como parte de la ceremonia conmemorativa, se entregó la Presea en Derechos Humanos 2025 a Constantina Bautista Nava, originaria de Contla de Juan Cuamatzi y hablante de lengua náhuatl, en reconocimiento a su labor en la defensa de la identidad, la memoria y los derechos de los pueblos originarios. Su trayectoria ha sido clave para visibilizar la importancia de preservar las lenguas indígenas como parte esencial del patrimonio cultural.
Durante su intervención, la galardonada advirtió que el náhuatl enfrenta riesgos ante la falta de valoración social y llamó a la población a querer, preservar y promover esta lengua que, como expresó, “nació de la tierra”. Su mensaje fue recibido como un llamado urgente a reconocer la diversidad cultural como un pilar de la convivencia democrática.
En este contexto, la gobernadora señaló que premiar a una mujer indígena representa un mensaje contundente de inclusión y respeto a la diversidad, reafirmando que la interculturalidad es un principio que guía la vida pública en Tlaxcala. Finalmente, reiteró su compromiso de continuar trabajando de manera coordinada con los tres poderes y con el organismo garante para consolidar un gobierno que escucha, repara y protege, marcando así una ruta clara hacia una sociedad más justa, incluyente y participativa.



