Salvemos el Parque de la Juventud obtiene suspensión provisional
El movimiento «Salvemos el Parque de la Juventud», logró un avance legal clave en la defensa del bosque urbano luego de que el Tercer Juzgado de Distrito concediera una suspensión provisional contra el proyecto denominado Ciudad de la Juventud, lo que impide al gobierno estatal realizar obras, tala de árboles, movimiento de tierra o cualquier intervención material mientras se resuelve el fondo del juicio de amparo.
Integrantes del movimiento social informaron que esta resolución judicial representa un respiro para el Parque de la Juventud, considerado uno de los principales pulmones ambientales y espacios sociales de Tlaxcala, y permite ganar tiempo para continuar la organización comunitaria y la exigencia de un plan de manejo ambiental adecuado y transparente.
Desde hace aproximadamente tres meses, el colectivo ha sostenido una lucha constante que logró incluso modificar el discurso público del gobierno estatal, el cual anunció que no se talarían árboles, que no se construiría una alberca y que se descartaría un estanque artificial; sin embargo, las autoridades se han negado a firmar estos compromisos por escrito y tampoco han presentado de manera pública la versión final del proyecto.
Un proceso marcado por la opacidad
El movimiento denunció que, pese a los anuncios oficiales, persiste un bloqueo sistemático al acceso a la información, así como la difusión de campañas de desinformación, entre ellas una encuesta promovida por autoridades que carece de rigor metodológico y que, aseguran, ha sido utilizada como justificación para intentar avanzar con el proyecto.
De acuerdo con el colectivo, estas prácticas forman parte de una violencia institucional que normaliza la violación de derechos humanos y ambientales, razón por la cual decidieron mantenerse alertas y no bajar la guardia, ante el riesgo constante que enfrenta el bosque urbano por decisiones unilaterales y poco transparentes.
Organización comunitaria y resistencia ambiental
Durante este trimestre de movilización, la comunidad logró consolidarse a través del trabajo colectivo, desarrollando acciones que van desde convivios comunitarios y marchas pacíficas, hasta la realización de un festival de cultura, arte, ciencia y educación ambiental que buscó visibilizar la importancia ecológica y social del parque.
También se llevaron a cabo actividades técnicas y de diagnóstico, como la actualización de un inventario forestal, la observación de flora y fauna, un diagnóstico social de accesibilidad y la recolección de firmas ciudadanas, además de la presentación de quejas administrativas, solicitudes formales de acceso a la información y una denuncia popular ante la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Tlaxcala.
Denuncias que generan efectos
Gracias a la denuncia popular, la Procuraduría ambiental instruyó al Instituto Tlaxcalteca de la Juventud a suspender el retiro de hojarasca y el rastrillado del suelo, prácticas que estaban provocando erosión, pérdida de nutrientes y el deterioro progresivo del bosque, desde los suelos hasta las copas de los árboles.
El colectivo advirtió que, en caso de que estas indicaciones no se respeten y continúe el daño ambiental, existen fundamentos legales suficientes para denunciar a las autoridades por poner en riesgo un área natural protegida y un patrimonio ambiental de la comunidad tlaxcalteca.
El conteo del último árbol protegido
Como parte del cierre del inventario forestal, este fin de semana se realizará el conteo del último árbol, un colorín ubicado al final del parque y protegido por la NOM-059 bajo la categoría de especie amenazada, una actividad que representa el resultado de un trabajo arduo en el que participaron ambientalistas, vecinos y personas interesadas en conocer y defender este espacio.
La información recabada será analizada por especialistas con el objetivo de ofrecer un diagnóstico fitosanitario del Parque de la Juventud, el cual, según el movimiento, ha enfermado progresivamente debido al mal manejo institucional.
Exigen coherencia y respeto al espacio público
Finalmente, el movimiento criticó el abandono de las instalaciones del parque, señalando problemas como acumulación de basura, falta de contenedores, espacios deteriorados y el uso de áreas deportivas como estacionamiento, lo cual contradice los discursos oficiales sobre dignificación de espacios públicos.
El colectivo reiteró que el Parque de la Juventud es un espacio habitado de forma diversa e interseccional por familias, jóvenes, infancias, personas adultas mayores y comunidades de la diversidad sexual, por lo que exigieron acciones congruentes, responsables y respetuosas, y reafirmaron que la defensa del bosque continuará hasta garantizar su preservación a largo plazo.



