Anselmo Curiel Torres, es un artesano originario de Tepeyanco quien desde hace años se dedica a la elaboración de las llamadas «cuartas», látigos tradicionales utilizados por los Huehues del sur del estado.
Don Anselmo relata que desde niño creció observando a sus abuelos elaborar estas artesanías; sin embargo, por cuestiones económicas no pudo reunir en su momento los materiales necesarios para aprender el oficio. Fue tiempo después, motivado por el deseo de sus hijos de participar en el Carnaval, cuando decidió aprender por su cuenta la elaboración de los distintos accesorios carnavaleros, entre ellos las cuartas.
Las cuartas están conformadas por un alma o centro, que se recubre cuidadosamente con capas de hilo hasta alcanzar tres o más capas, dependiendo del diseño. El tiempo de elaboración varía según el largo y el número de capas: puede ir desde dos días para piezas de tres o cuatro capas, hasta un mes en el caso de aquellas que requieren mayor complejidad.
El artesano destaca que aún conserva la tradición de trabajar con materiales naturales como el henequén y el ixtle, aunque señala que actualmente muchos carnavaleros prefieren materiales industriales como la cuenda, debido a su ligereza.
Gracias a la calidad de su trabajo, las artesanías de Don Anselmo han traspasado fronteras y han llegado a países como Estados Unidos y Canadá, consolidando su labor como un referente de la tradición carnavalesca.
Finalmente, Anselmo Curiel Torres hizo una invitación a los jóvenes interesados en aprender la elaboración de este y otros accesorios tradicionales a contactarlo a través de sus redes sociales, con el objetivo de preservar y heredar este legado cultural.