Bombas antigranizo afectan cultivos en Tlaxcala

Productores de la zona oriente de Tlaxcala denuncian pérdidas de hasta 90 por ciento en algunos ejidos y piden investigar el uso de sistemas antigranizo.

Campesinos reportan graves pérdidas

Bombas antigranizo y la falta de lluvias fueron señaladas por productores de la zona oriente de Tlaxcala como parte de una problemática que, aseguran, ha provocado severas afectaciones en sus cultivos. Los campesinos acudieron ante autoridades para solicitar la intervención del Estado, así como una investigación que permita determinar qué empresas y ranchos utilizan estos sistemas y si existe alguna relación con la ausencia de precipitaciones en distintas comunidades.

Durante su pronunciamiento, los productores aseguraron que actualmente alrededor del 80 por ciento de sus cultivos se encuentra perdido. Explicaron que la situación es especialmente preocupante porque muchas familias dependen directamente de la actividad agrícola y, ante las pérdidas registradas durante este ciclo, también enfrentan incertidumbre sobre los recursos que tendrán disponibles para volver a trabajar sus tierras el próximo año.

Uno de los productores, señaló que las afectaciones también alcanzan aproximadamente al 80 por ciento de las siembras de su comunidad. Describió que las parcelas presentan cultivos secos y sostuvo que la situación genera tristeza entre los campesinos, quienes observan cómo el trabajo realizado durante meses comienza a perderse ante la falta de agua.

Reportan afectaciones en ejidos

En el caso del ejido San Isidro, los productores estimaron que aproximadamente 90 por ciento de la superficie agrícola presenta daños. De acuerdo con su testimonio, alrededor de mil 700 ejidatarios forman parte de esta zona y, aunque existen pozos destinados al riego, consideran que el volumen disponible resulta insuficiente para atender toda la superficie cultivada.

Los campesinos explicaron que la situación también compromete la siguiente temporada agrícola, pues muchos productores tendrán dificultades para conseguir capital suficiente para preparar nuevamente sus tierras, adquirir insumos y comenzar otro ciclo de siembra. Por ello, además de solicitar una investigación sobre los sistemas señalados, pidieron establecer mecanismos de apoyo para quienes ya registran pérdidas.

Uno de los agricultores explicó que cuenta con milpas de aproximadamente dos metros de altura, pero aseguró que el cultivo perdió las condiciones necesarias para destinarlo al consumo humano. Ante ello, indicó que parte de la producción podría utilizarse únicamente como forraje para alimentar ganado, lo que representaría una pérdida económica importante para las familias productoras.

Señalan a ranchos y empresas

Los manifestantes aclararon que no buscan responsabilizar directamente a una empresa específica. Su petición consiste en que las dependencias correspondientes investiguen qué ranchos y compañías utilizan sistemas para evitar el granizo y determinen si esas prácticas tienen algún efecto sobre las condiciones meteorológicas de la región.

También mencionaron la presencia de empresas foráneas y ranchos que rentan grandes extensiones de tierra en la zona oriente. Los productores señalaron que existen cultivos diferentes a los tradicionales de la región, como papa, y consideraron necesario revisar si las necesidades particulares de esas producciones están relacionadas con el uso de mecanismos destinados a proteger las cosechas.

Los campesinos insistieron en que no están en contra de los rancheros ni de las inversiones que generan empleos en la región. Su planteamiento, dijeron, es que quienes tengan cultivos susceptibles a la lluvia busquen mecanismos para protegerlos sin impedir que las precipitaciones lleguen a las parcelas de quienes dependen del temporal.

Una problemática que lleva años

Los productores afirmaron que el conflicto no es reciente y recordaron que hace aproximadamente dos años realizaron una manifestación para exigir atención de las autoridades. Según su testimonio, después de aquella movilización diversas dependencias del Gobierno estatal participaron en las acciones y posteriormente se emitieron notificaciones y advertencias a ranchos señalados por utilizar estos sistemas.

Los campesinos aseguraron que después de aquellas medidas dejaron de registrarse detonaciones en algunos puntos y, días más tarde, comenzaron las lluvias. Para los productores, esta coincidencia representa un elemento que debe ser investigado, aunque reconocieron que corresponde a las autoridades y especialistas determinar científicamente si existe una relación entre ambos acontecimientos.

También señalaron que anteriormente se ha mencionado a algunas empresas como posibles usuarias de estos mecanismos, pero insistieron en que no pretenden realizar acusaciones sin pruebas. Por ello, solicitaron que las autoridades revisen las actividades desarrolladas en los ranchos de la región y establezcan responsabilidades únicamente cuando existan elementos suficientes.

Piden revisar la evidencia

Uno de los principales reclamos de los productores está relacionado con la dificultad para documentar el funcionamiento de estos sistemas. Explicaron que actualmente existen métodos que, según su percepción, son distintos a los antiguos cañones que producían detonaciones perceptibles, por lo que resulta complicado obtener imágenes o videos en el momento exacto de su utilización.

Los campesinos afirmaron que cuentan con material audiovisual en el que observan el comportamiento de las nubes y las condiciones meteorológicas de la zona. También dijeron haber entregado documentos y advertencias a algunos rancheros en años anteriores, aunque señalaron que algunos de esos escritos habrían sido destruidos.

Ante esta situación, pidieron que especialistas y dependencias oficiales analicen las evidencias disponibles y realicen estudios técnicos. Consideraron que no corresponde a los productores determinar por sí mismos quién es responsable, sino que las autoridades deben contar con herramientas científicas para establecer qué está ocurriendo.

Exigen atención ante la sequía

Los productores sostuvieron que la falta de lluvia se ha convertido en el principal resultado que observan en sus comunidades. Aseguraron que, mientras en otras regiones se presentan precipitaciones, en distintas localidades del oriente de Tlaxcala las condiciones permanecen secas, situación que consideran especialmente grave porque sus cultivos dependen en buena medida del temporal.

También pidieron que se revisen los registros oficiales de precipitación para comparar las condiciones de la zona con las de otros puntos del estado. Su intención, explicaron, es que la discusión no se limite a señalamientos entre particulares, sino que pueda sustentarse mediante información meteorológica y estudios especializados.

Los campesinos insistieron en que no buscan confrontarse con el Gobierno estatal. Por el contrario, dijeron que necesitan que las autoridades se conviertan en aliadas del campo y atiendan una problemática que, aseguran, se repite año tras año.

Solicitan apoyo para el próximo ciclo

Además de investigar los sistemas señalados, los productores solicitaron respaldo económico para enfrentar las pérdidas actuales y preparar sus tierras para el siguiente ciclo agrícola. Explicaron que, si la cosecha se pierde por completo, muchas familias no tendrán recursos suficientes para volver a sembrar.

También solicitaron la intervención del diputado federal Alejandro Aguilar López, a quien identificaron como representante del distrito correspondiente, para buscar alternativas de apoyo para los productores afectados. De igual manera, pidieron que la gobernadora conozca directamente la situación que enfrentan las comunidades de la zona oriente.

Convocan a reunión regional

Los productores anunciaron una reunión masiva en el ejido de San Luis Huamantla, a la que esperan la asistencia de campesinos y representantes de diferentes comunidades. Explicaron que la intención es mostrar directamente las condiciones de las parcelas y dimensionar el impacto que están enfrentando las familias.

De acuerdo con los manifestantes, la problemática involucra a diferentes municipios de la zona oriente y no únicamente a Huamantla. Mencionaron comunidades de municipios como El Carmen Tequexquitla y otras localidades cercanas, además de señalar que existen comisariados ejidales que buscan participar en una acción conjunta.

Los campesinos consideraron necesario que las comunidades se organicen y realicen un trabajo colectivo para documentar las afectaciones. Aseguraron que durante años han presentado solicitudes y advertencias, pero consideran que las acciones realizadas hasta ahora han sido insuficientes para resolver el problema.

Piden proteger el ciclo agrícola

El reclamo de los productores se centra en garantizar que el agua de lluvia pueda llegar a las parcelas y que cualquier práctica utilizada para proteger determinados cultivos sea revisada por las autoridades. Los campesinos sostienen que no buscan impedir la actividad empresarial ni la generación de empleos, sino evitar que las decisiones de algunos productores puedan afectar al resto del sector agrícola.

Los manifestantes reiteraron que la situación debe investigarse antes de establecer responsabilidades. También pidieron que las autoridades revisen los ranchos, empresas y sistemas empleados en la región para conocer quiénes los utilizan, con qué finalidad y cuáles son sus posibles efectos.

Mientras esperan una respuesta oficial, los productores enfrentan pérdidas que podrían repercutir durante los próximos meses. Para ellos, la prioridad es recuperar las condiciones necesarias para continuar sembrando y garantizar que las familias que dependen del campo puedan mantener su actividad.

La exigencia, señalaron, no busca generar un conflicto con las autoridades, sino conseguir que el problema sea atendido con evidencia, investigación y acciones concretas. Los campesinos esperan que la reunión regional permita visibilizar las afectaciones y conseguir una respuesta de las dependencias responsables del campo y del agua.