Come y Vive Tlaxcala reunió cultura, tradición y nuevas generaciones en un entorno natural que resaltó el valor de la gastronomía local, captando la atención de visitantes y participantes desde el primer momento. El festival mostró cómo la cocina puede convertirse en un puente entre identidad, historia y desarrollo social.
El evento se llevó a cabo a un costado de la Laguna de Santa María Acuitlapilco, donde autoridades, estudiantes y comunidad convivieron en un ambiente lleno de sabores, técnicas tradicionales y propuestas innovadoras que destacaron la riqueza culinaria del estado. Además, esta iniciativa permitió reforzar el interés por preservar recetas ancestrales y promover el turismo cultural en la región.
Un encuentro que celebra raíces
El presidente municipal Alfonso Sánchez García asistió como invitado especial y participó activamente en las actividades programadas, destacando la relevancia de generar espacios que impulsen la cultura gastronómica. Durante su intervención, subrayó que la cocina tlaxcalteca no solo representa alimento, sino una narrativa viva que refleja el trabajo, la historia y la identidad de su gente.
En el marco del festival, se llevó a cabo la firma de un convenio entre el ayuntamiento y la Universidad ISIMA plantel Tlaxcala, lo que permitirá a estudiantes de gastronomía y pedagogía fortalecer su formación académica mediante prácticas y acompañamiento institucional. Este acuerdo busca abrir nuevas oportunidades para las juventudes, fomentando su desarrollo profesional en un entorno que valora sus raíces.
Tradición culinaria viva
La cocina tradicional se posicionó como protagonista del encuentro, destacando la importancia de preservar recetas que han pasado de generación en generación y que, con el paso del tiempo, enfrentaban el riesgo de desaparecer. En este sentido, la participación de estudiantes y docentes fue clave para mantener viva esta herencia cultural, integrando técnicas antiguas con nuevas perspectivas.
Acompañado por el director de la institución, Ramiro Alberto Lemus Arellano, y el chef César Polo Basurto, supervisor nacional del Grupo ISIMA, el alcalde reconoció el esfuerzo colectivo que permitió el desarrollo del festival, así como la creatividad y compromiso de los participantes, quienes lograron reinterpretar la tradición sin perder su esencia.
Gastronomía como identidad
Uno de los momentos más destacados fue la participación de jóvenes en el “Metatón”, una actividad que resalta el uso del metate como herramienta fundamental en la preparación de alimentos a base de maíz criollo, considerado el corazón de la cultura tlaxcalteca. Esta dinámica permitió que las nuevas generaciones se apropien de conocimientos heredados y los mantengan vigentes.
El maíz criollo no solo representa un ingrediente esencial, sino un símbolo de identidad que conecta a las comunidades con su historia, por lo que su preservación se vuelve un acto cultural y social de gran relevancia. Así, iniciativas como esta fortalecen el sentido de pertenencia entre los participantes.
Impacto cultural y económico
El encuentro, denominado “Tianquiztli”, destacó como un espacio donde convergen la gastronomía, la cultura y la economía local, generando un impacto positivo tanto en la comunidad como en los visitantes. Este tipo de eventos contribuye a posicionar a Tlaxcala como un destino atractivo, capaz de ofrecer experiencias auténticas y enriquecedoras.
Asimismo, se reconoció el respaldo de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros, cuyo apoyo ha sido clave para impulsar proyectos que promueven las tradiciones y abren nuevas oportunidades de desarrollo. En consecuencia, la entidad se proyecta como un referente en turismo gastronómico a nivel nacional e internacional.
Espacios que unen comunidad
La Laguna de Acuitlapilco fungió como escenario ideal para este festival, al convertirse en un punto de encuentro donde la naturaleza y la cultura se integran de manera armoniosa. Este espacio permitió fortalecer la convivencia social y resaltar la importancia de conservar los entornos naturales que forman parte del patrimonio local.
Durante el evento, el alcalde hizo un llamado a la población para continuar defendiendo las raíces culinarias y proteger estos espacios, destacando que son fundamentales para el desarrollo comunitario y la cohesión social. Además, se llevaron a cabo premiaciones para reconocer el talento y esfuerzo de las instituciones participantes.
Participación multisectorial
El festival contó con la presencia de representantes de diversas dependencias estatales, municipales, de comunidad y de la iniciativa privada, lo que evidencia un esfuerzo conjunto para fortalecer el sector gastronómico. Esta colaboración permite generar estrategias integrales que beneficien a productores, cocineros y estudiantes.
Finalmente, el evento dejó claro que la gastronomía es mucho más que una expresión culinaria, ya que también funciona como un motor de desarrollo social, económico y cultural. De este modo, Tlaxcala reafirma su riqueza y demuestra que sus tradiciones siguen más vivas que nunca.