La restricción de celulares en escuelas de Tlaxcala entró en vigor este 3 de noviembre en planteles de primaria y secundaria, con el objetivo de favorecer la concentración, el aprendizaje y la convivencia escolar.
Desde este martes, estudiantes de educación primaria y secundaria deberán ajustarse a las nuevas disposiciones que regulan el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos personales durante la jornada escolar.
La medida fue confirmada por el secretario de Educación Pública del Estado y director general de la Unidad de Servicios Educativos de Tlaxcala (SEPE-USET), José Alonso Trujillo Domínguez, quien explicó que busca fortalecer los procesos de enseñanza-aprendizaje y recuperar espacios de interacción presencial.
El funcionario señaló que la disposición no representa un rechazo a la tecnología, sino una regulación para evitar que los dispositivos interfieran en la atención, la participación y el desarrollo de niñas, niños y adolescentes.
Además, aclaró que existen excepciones para situaciones de emergencia, condiciones de salud, discapacidad, accesibilidad e inclusión, así como para actividades educativas previamente programadas.
¿Cómo funcionará la regulación de celulares?
La disposición contempla regular el ingreso, resguardo, permanencia y utilización de teléfonos móviles, pantallas personales y otros dispositivos electrónicos dentro de los planteles de educación básica.
Para ello, las escuelas deberán aplicar criterios que permitan establecer cuándo pueden ingresar estos equipos, dónde permanecerán durante las actividades escolares y bajo qué circunstancias podrán utilizarse.
De acuerdo con Trujillo Domínguez, Tlaxcala cuenta desde julio de 2026 con lineamientos estatales para el uso crítico, responsable y regulado de estas herramientas tecnológicas.
Estos criterios fueron construidos a partir de foros de consulta realizados en la entidad, con la intención de establecer reglas acordes con las necesidades de las comunidades educativas.
Tres niveles de regulación en las escuelas
Los lineamientos estatales contemplan tres ámbitos de aplicación: escolar, áulico y personal. Cada uno permite atender diferentes aspectos relacionados con la presencia y utilización de dispositivos electrónicos.
El nivel escolar comprende las disposiciones generales que deberán observarse dentro de los planteles, mientras que el ámbito áulico se relaciona con las condiciones de uso durante las actividades dentro del salón de clases.
Por su parte, el nivel personal considera la responsabilidad individual en el manejo de estos equipos y su utilización dentro del entorno educativo.
De esta manera, la regulación busca establecer condiciones claras para estudiantes y comunidades escolares, evitando que el uso de teléfonos interrumpa las actividades académicas.
Buscan mejorar la atención y el aprendizaje
Uno de los principales objetivos de esta medida es favorecer la concentración de los estudiantes durante las clases y reducir las distracciones relacionadas con el uso de dispositivos personales.
El titular de la SEPE-USET explicó que también se busca fortalecer las relaciones interpersonales entre estudiantes y docentes, mediante una mayor participación en las actividades escolares.
Asimismo, se pretende recuperar los espacios de convivencia durante los recreos, para que niñas, niños y adolescentes tengan más oportunidades de jugar, realizar actividad física y relacionarse directamente con sus compañeros.
En este sentido, la regulación busca que los momentos de descanso no estén centrados en las pantallas, sino que permitan desarrollar habilidades sociales y fortalecer la convivencia dentro de los planteles.
No se trata de eliminar la tecnología
Trujillo Domínguez subrayó que la medida no pretende mantener a los estudiantes alejados de las herramientas digitales, sino establecer condiciones para que su utilización tenga un propósito educativo.
Por ello, el uso de dispositivos podrá contemplarse cuando forme parte de actividades pedagógicas previamente programadas y responda a objetivos de enseñanza.
La intención es que la tecnología se incorpore de manera responsable y contribuya al desarrollo de habilidades, sin convertirse en un elemento que afecte la atención o la participación durante las clases.
De esta forma, las disposiciones buscan establecer un equilibrio entre el aprovechamiento de los recursos tecnológicos y las actividades presenciales que forman parte de la formación escolar.
¿Qué pasa con las emergencias y la comunicación familiar?
Una de las inquietudes que puede surgir entre madres, padres de familia y tutores es la posibilidad de comunicarse con sus hijas e hijos durante el horario escolar.
Al respecto, el secretario de Educación aclaró que la regulación no significa que las y los estudiantes permanecerán incomunicados.
La disposición contempla excepciones para atender situaciones de emergencia y necesidades particulares que requieran el uso de dispositivos electrónicos.
Entre los casos considerados se encuentran:
- Situaciones de emergencia.
- Necesidades relacionadas con la salud.
- Condiciones de discapacidad.
- Requerimientos de accesibilidad.
- Medidas de inclusión educativa.
- Necesidades particulares de los estudiantes.
- Actividades educativas previamente programadas.
Estas excepciones permiten considerar circunstancias en las que el teléfono celular u otro dispositivo puede resultar necesario para garantizar la atención y participación de determinados alumnos.
Por tanto, la aplicación de las disposiciones deberá considerar las condiciones específicas contempladas en los lineamientos y las necesidades de la comunidad educativa.
Educación media superior tendrá reglas propias
En cuanto a las preparatorias y demás instituciones de educación media superior, el titular de la SEPE-USET explicó que el acuerdo nacional establece un tratamiento diferenciado.
A diferencia de primaria y secundaria, en este nivel educativo cada institución deberá construir sus propias disposiciones mediante procesos de consulta, diálogo y acuerdos con su comunidad escolar.
Esto significa que las reglas sobre el uso de teléfonos celulares deberán considerar las características, necesidades y dinámicas de cada institución.
De esta manera, la regulación tendrá condiciones particulares para los distintos niveles educativos, mientras que en primaria y secundaria la disposición comenzó a aplicarse este 3 de noviembre.
Armonización de lineamientos estatales y nacionales
Finalmente, Trujillo Domínguez indicó que, tras la publicación del acuerdo nacional, corresponde armonizar el marco normativo de Tlaxcala con las disposiciones federales.
El propósito es consolidar una estrategia que permita establecer criterios claros sobre la utilización de dispositivos electrónicos en las escuelas.
Con ello, las autoridades educativas buscan que la incorporación de herramientas digitales responda a necesidades pedagógicas y contribuya a los procesos de formación.
La entrada en vigor de esta regulación marca un cambio en las dinámicas escolares de primaria y secundaria en Tlaxcala, al establecer nuevas condiciones para el uso de celulares durante las actividades académicas.



