Tlaxcala mantiene a la baja los embarazos en adolescentes, pero persiste el problema en menores de 15 años, informó Óscar Acosta Castillo, responsable del Programa de Salud Sexual y Reproductiva para Adolescentes de la Secretaría de Salud (SESA).
Los nacimientos registrados en adolescentes de 15 a 19 años disminuyeron de manera importante en Tlaxcala entre 2018 y 2025, aunque los embarazos en menores de 15 años continúan representando un reto para las instituciones encargadas de la salud, prevención y protección de derechos.
Durante la conferencia de prensa, Acosta Castillo señaló que los nacimientos en mujeres de 15 a 19 años pasaron de 4 mil 701 en 2018 a 2 mil 379 en 2025. En ese mismo periodo, la tasa disminuyó de 70 a 40 nacimientos por cada mil adolescentes.
La reducción representa un descenso cercano a la mitad en los nacimientos registrados dentro de este grupo de edad. Sin embargo, el funcionario puntualizó que la disminución general no significa que el embarazo adolescente haya dejado de ser un problema, especialmente cuando se observan los registros entre niñas menores de 15 años.
Menores de 15 años mantienen la alerta
En el grupo de menores de 15 años también se registró una reducción durante el periodo analizado. Los casos pasaron de 100 en 2018 a 63 en 2025, de acuerdo con los datos presentados por la Secretaría de Salud.
No obstante, durante 2026 se han contabilizado 69 embarazos en menores de 15 años hasta el corte informado, mientras que en el grupo de adolescentes de 15 a 19 años se reportaron mil 523 casos.
Estas cifras de 2026 corresponden a un corte parcial y no al cierre del año. Por ello, todavía no permiten establecer una comparación definitiva con los registros acumulados de todo 2025.
El comportamiento de ambos grupos requiere una lectura diferenciada. Mientras los nacimientos entre adolescentes de 15 a 19 años muestran una disminución sostenida entre 2018 y 2025, la presencia de embarazos en menores de 15 años mantiene la necesidad de reforzar las estrategias de prevención.
San Pablo del Monte, Tenancingo y Huamantla
Como parte de las acciones preventivas, San Pablo del Monte, Tenancingo y Huamantla se encuentran entre los municipios donde se han focalizado intervenciones para atender el embarazo adolescente.
La referencia a estas demarcaciones corresponde al trabajo de prevención del embarazo en adolescentes, la focalización de estos municipios no debe interpretarse necesariamente como un ranking de las localidades con mayor número de embarazos. Se trata de territorios donde se han reforzado las intervenciones de prevención y orientación dirigidas a adolescentes.
Prevención mediante información y anticonceptivos
Acosta Castillo informó que siete de cada diez adolescentes sexualmente activas de 15 a 19 años utilizan algún método anticonceptivo, uno de los indicadores utilizados para medir el acceso a herramientas de prevención.
Asimismo, señaló que existe una cobertura de 87 por ciento en la adopción de métodos anticonceptivos después de eventos obstétricos en hospitales.
La estrategia busca ampliar las posibilidades de planificación y reducir el riesgo de embarazos posteriores, particularmente entre adolescentes que ya tuvieron un evento obstétrico.
A estas acciones se suma la participación de más de 400 jóvenes promotores, quienes colaboran en actividades de información y prevención dirigidas a la población adolescente.
De acuerdo con los datos expuestos durante la conferencia, se han realizado alrededor de 4 mil 500 actividades relacionadas con la prevención del embarazo adolescente, además de intervenciones focalizadas en municipios considerados prioritarios.
El trabajo preventivo contempla información sobre salud sexual y reproductiva, métodos anticonceptivos y acceso a servicios para adolescentes, con el propósito de que puedan tomar decisiones informadas sobre su salud.
Atención diferenciada para menores de 15 años
Los casos de embarazo en menores de 15 años requieren un abordaje distinto debido a la edad de las niñas involucradas. Por ello, las autoridades señalaron que existe una intervención coordinada entre diferentes instituciones.
La atención contempla el seguimiento médico y acciones relacionadas con la protección y restitución de derechos de las menores, con participación de instancias de salud, protección de niñas, niños y adolescentes, bienestar y procuración de justicia.
Este mecanismo busca que los casos no sean atendidos únicamente desde una perspectiva médica, sino también mediante acciones de acompañamiento y protección.
La intervención interinstitucional adquiere especial importancia cuando se trata de niñas menores de 15 años, debido a las condiciones particulares que pueden rodear cada caso y a la obligación de las autoridades de garantizar su protección.
El reto, de acuerdo con los datos expuestos por la Secretaría de Salud, consiste en mantener la reducción alcanzada durante los últimos años y, al mismo tiempo, evitar que niñas y adolescentes continúen enfrentando embarazos a edades tempranas.



