Reforestación debe ir más allá de sembrar árboles. Carlos Augusto Pérez Hernández planteó que Tlaxcala avance hacia un modelo que mida su supervivencia.
El aspirante a Coordinador Estatal de los Comités en Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional reconoció la Jornada Nacional de Reforestación impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Sin embargo, consideró que esta estrategia representa una oportunidad para construir una política ambiental permanente. Para ello, propuso establecer seguimiento, evaluación y resultados medibles después de cada jornada.
“Plantar un árbol es el primer paso; lograr que sobreviva, crezca y cumpla su función ambiental es el verdadero objetivo”, afirmó.
La propuesta busca cambiar el enfoque de las campañas ambientales. En lugar de concentrarse únicamente en el número de ejemplares plantados, plantea conocer qué ocurre con ellos después de ser colocados.
Tlaxcala busca recuperar sus bosques
Carlos Augusto Pérez Hernández destacó la participación de Tlaxcala en la estrategia nacional. A la vez, sostuvo que la entidad debe asumir un compromiso mayor con la recuperación de sus bosques, suelos y fuentes de agua.
De acuerdo con su planteamiento, la protección ambiental requiere continuidad. Por ello, las acciones deben considerar las condiciones de cada zona y las necesidades de las comunidades.
El político tlaxcalteca señaló que las áreas boscosas y agrícolas tienen un papel relevante para el territorio. Además, relacionó su conservación con la disponibilidad de agua y el bienestar de la población.
Medir cuántos árboles sobreviven
Uno de los principales planteamientos consiste en fortalecer el seguimiento de los árboles colocados durante las campañas.
Para ello, propuso implementar mecanismos que permitan conocer dónde fueron plantados. También planteó registrar las especies utilizadas y evaluar su supervivencia.
La medición, explicó, debería realizarse en distintos periodos. Entre ellos, después de seis meses, un año y dos años.
“Si queremos transformar nuestra realidad ambiental tenemos que medir resultados. No basta con informar cuántos árboles se sembraron; tenemos que saber cuántos siguen vivos”, sostuvo.
De esta manera, la evaluación permitiría conocer cuáles acciones funcionan. Asimismo, ayudaría a detectar los factores que provocan que algunos ejemplares no sobrevivan.
El cuidado del agua también es prioridad
El planteamiento ambiental también incluye la protección de las fuentes de agua. Carlos Augusto consideró que recuperar los ecosistemas tiene efectos directos en las comunidades.
Por esa razón, afirmó que una política ambiental no debe verse como un tema aislado. Por el contrario, debe formar parte de una estrategia integral de bienestar.
Bosques, campo y agua
La recuperación de los bosques puede contribuir a proteger el territorio. Al mismo tiempo, el cuidado de los suelos resulta relevante para las actividades agrícolas.
Carlos Augusto vinculó estas acciones con la producción del campo. También señaló que conservar los recursos naturales significa generar mejores condiciones para las próximas generaciones.
“Cuidar nuestros bosques es cuidar el agua de nuestras comunidades y el futuro de nuestros hijos”, expresó.
Desde su perspectiva, la política ambiental debe considerar tanto la conservación como las necesidades productivas. Así, el desarrollo económico y la protección de los recursos naturales pueden avanzar de manera conjunta.
Comunidades tendrán un papel clave
Para Tlaxcala, el aspirante consideró necesario fortalecer la participación social. En este proceso, dijo, deben involucrarse comunidades, municipios, instituciones educativas, especialistas y ciudadanía.
La participación local permitiría dar continuidad a los proyectos. Además, facilitaría el cuidado de los ejemplares después de las jornadas de plantación.
El planteamiento también contempla incorporar conocimiento científico. Esto permitiría seleccionar especies adecuadas para cada zona y evaluar con mayor precisión los resultados.
Una política ambiental permanente
Carlos Augusto reconoció que la convocatoria nacional de la presidenta Claudia Sheinbaum puede servir para articular esfuerzos.
En este esquema participarían el Gobierno de México, el estado y los municipios. También se sumarían comunidades, organizaciones y sociedad civil.
El objetivo, explicó, sería evitar que las acciones ambientales queden reducidas a eventos aislados. En cambio, se busca construir procesos con continuidad y metas verificables.
“Tenemos que pasar de las jornadas ambientales a una verdadera cultura de cuidado del territorio”, añadió.
Para lograrlo, consideró indispensable que autoridades y ciudadanía mantengan una colaboración permanente. Asimismo, planteó que los resultados deben ser evaluados de manera periódica.
Una visión ambiental para Tlaxcala
Finalmente, Carlos Augusto Pérez Hernández afirmó que desde Tlaxcala debe impulsarse una política que combine participación ciudadana, conocimiento científico y recuperación de ecosistemas.
También consideró necesario establecer mecanismos de evaluación permanente. Con ello, las acciones podrían ajustarse según los resultados obtenidos en cada región.
Un futuro con desarrollo verde
El aspirante sostuvo que la protección ambiental debe formar parte del proyecto de transformación. En ese sentido, planteó que el desarrollo y la conservación pueden complementarse.
“El segundo piso de la transformación también debe ser verde”, concluyó.
Su propuesta coloca la supervivencia de los árboles como uno de los principales indicadores. Además, busca que las campañas ambientales evolucionen hacia una estrategia permanente de recuperación territorial.
De concretarse un esquema de seguimiento, Tlaxcala podría contar con información sobre las especies utilizadas, los sitios intervenidos y los ejemplares que logran mantenerse vivos.
Así, las jornadas de plantación dejarían de medirse únicamente por la cantidad de árboles colocados. El indicador central sería su capacidad para crecer, permanecer y cumplir una función dentro de los ecosistemas.



