El trabajo digno en Tlaxcala debe ser una prioridad para reducir la pobreza y mejorar la calidad de vida de las familias, afirmó Carlos Augusto Pérez Hernández.
El aspirante a la Coordinación Estatal de la Cuarta Transformación en Tlaxcala señaló que la recuperación del salario y del ingreso familiar representa uno de los cambios económicos y sociales más importantes de los últimos años en México.
A su consideración, combatir la pobreza no consiste únicamente en aumentar el número de empleos disponibles, sino en garantizar que las personas puedan obtener ingresos suficientes para cubrir sus necesidades y construir condiciones de estabilidad para sus familias.
Durante su posicionamiento, Carlos Augusto destacó que los resultados recientes contradicen las advertencias que durante años señalaban que un incremento salarial provocaría efectos negativos en la economía, como desempleo, inflación o pérdida de competitividad.
Salarios y reducción de la pobreza
El político citó datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), según los cuales México pasó de 51.9 millones de personas en situación de pobreza multidimensional en 2018 a 38.5 millones en 2024.
La diferencia representa una reducción de más de 13 millones de personas en situación de pobreza multidimensional durante ese periodo. Para Carlos Augusto, estos resultados deben analizarse junto con los cambios registrados en los ingresos laborales.
El aspirante sostuvo que distintas investigaciones han identificado el aumento de los ingresos provenientes del trabajo, particularmente la recuperación del salario mínimo, como uno de los factores relacionados con la disminución de la pobreza.
Desde su perspectiva, cuando una persona recibe un mejor ingreso también aumenta su capacidad para cubrir necesidades básicas y realizar gastos en su comunidad. De esta manera, el beneficio no se limita al hogar, sino que puede reflejarse también en la actividad económica local.
Una política salarial que debe continuar
Carlos Augusto consideró que uno de los cambios estructurales impulsados durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador fue la recuperación gradual del salario mínimo.
Afirmó que esta política debe mantenerse y consolidarse durante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Para ello, consideró necesario observar los resultados económicos y sociales que ha generado el incremento de los ingresos laborales.
El aspirante sostuvo que el debate salarial debe alejarse de las advertencias que, durante décadas, presentaron los aumentos al salario como un riesgo para el empleo y la economía.
En su lugar, planteó que las políticas públicas deben analizarse a partir de sus resultados. Si una medida permite elevar los ingresos de las familias sin generar los efectos negativos previstos, dijo, debe ser evaluada con base en evidencia y no solamente en argumentos del pasado.
El ingreso familiar como prioridad
Para Carlos Augusto, la recuperación salarial tiene un efecto directo en las condiciones de vida. Un mayor ingreso puede permitir que las familias tengan más margen para cubrir alimentación, transporte, vivienda, educación y otros gastos cotidianos.
Además, señaló que el fortalecimiento de los ingresos puede contribuir a generar mayor movimiento económico en las comunidades. Las familias con mayor capacidad de consumo pueden destinar recursos a comercios y servicios locales, fortaleciendo así parte de la economía de sus propios municipios.
Sin embargo, advirtió que la reducción de la pobreza no significa que el problema esté resuelto. Consideró que las cifras positivas deben servir como punto de partida para identificar los pendientes que todavía existen.
Tlaxcala aún tiene retos laborales
Carlos Augusto reconoció que Tlaxcala también forma parte de los avances registrados a nivel nacional en materia de reducción de la pobreza. No obstante, señaló que los resultados favorables no deben generar complacencia entre las autoridades.
Afirmó que todavía existen hogares donde los ingresos resultan insuficientes para cubrir necesidades esenciales. Por ello, consideró que la siguiente etapa debe concentrarse en mejorar las condiciones laborales y fortalecer las oportunidades económicas para las familias.
El planteamiento incluye generar mejores empleos, impulsar la formalización laboral y ampliar el acceso a la seguridad social. También contempla fortalecer la capacitación y la productividad, así como respaldar a las pequeñas y medianas empresas.
Más que generar empleos
El aspirante planteó que el objetivo no debe limitarse a crear puestos de trabajo. Desde su perspectiva, el reto consiste en generar fuentes laborales que permitan a las personas construir estabilidad económica y patrimonio.
En ese sentido, consideró que un empleo de calidad debe permitir cubrir las necesidades básicas del hogar y ofrecer condiciones que favorezcan proyectos de vida a largo plazo.
La seguridad social también ocupa un lugar importante dentro de su propuesta. Para Carlos Augusto, contar con prestaciones y protección social puede marcar una diferencia entre un empleo precario y una fuente de ingresos capaz de brindar mayor estabilidad a una familia.
Asimismo, destacó la necesidad de fortalecer la capacitación. Una fuerza laboral con mayores conocimientos y habilidades puede contribuir a mejorar la productividad y, al mismo tiempo, ampliar las posibilidades de acceder a mejores oportunidades laborales.
Pequeñas empresas también son clave
Carlos Augusto incluyó a las pequeñas y medianas empresas dentro de los sectores que requieren respaldo para fortalecer el mercado laboral. Consideró que estos negocios tienen un papel relevante en la generación de ingresos y en la actividad económica de las comunidades.
Por ello, planteó que las políticas públicas deben crear condiciones que permitan a estos establecimientos crecer, mejorar su productividad y generar empleos con mejores condiciones.
El objetivo, explicó, debe ser construir un círculo económico en el que mejores ingresos fortalezcan el consumo, mientras empresas con mayor capacidad puedan sostener y mejorar sus fuentes de empleo.
Medir resultados y corregir
Finalmente, Carlos Augusto sostuvo que la experiencia reciente demuestra la importancia de evaluar las políticas públicas mediante resultados concretos y medibles.
Consideró que las decisiones económicas y sociales deben revisarse de manera constante para identificar qué medidas funcionan, cuáles necesitan ajustes y qué acciones deben modificarse cuando no generan los resultados esperados.
En este sentido, planteó que los indicadores de bienestar de las familias deben ocupar un lugar central en la evaluación del rumbo económico y social de Tlaxcala.
El aspirante sostuvo que reducir la pobreza implica mirar más allá de las cifras generales y observar las condiciones reales de los hogares. Para ello, consideró necesario analizar si los ingresos alcanzan para alimentación, salud, transporte, vivienda y educación.
Finalmente, afirmó que el trabajo debe recuperar su valor como una herramienta para mejorar las condiciones de vida. Desde su perspectiva, Tlaxcala necesita avanzar hacia empleos que permitan a las familias vivir con dignidad, alcanzar estabilidad, educar a sus hijos y construir un patrimonio.



