Madaí Pérez, orgullo tlaxcalteca y mexicano

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5 de agosto, 2018.

Madaí Pérez
Foto: Cámara Oscura // ACA

Comprometida y disciplinada, Madaí Pérez, ha puesto en alto el nombre de Tlaxcala, no sólo por haber ganado medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe “Barranquilla” 2018, sino porque también su trayectoria se ha vuelto un ejemplo de vida.

En entrevista para Cámara Oscura, platicó un poco de su vida y de cómo es que su profesión la ha llevado hasta donde está hoy.

Madaí Pérez

Originaria del municipio de Hueyotlipan, ahora con 38 años y dos hijos, desde muy temprana edad Madaí comenzó su carrera como atleta, posee una amplia trayectoria y participación en juegos olímpicos, panamericanos y centroamericanos.

 Su experiencia le ha permitido aprender que el atletismo no sólo trata de utilizar cada parte del cuerpo, también consiste en realizar estrategias para superar las dificultades y obstáculos que delimitan cada carrera.

En Barranquilla las condiciones de las rutas fueron complicadas ya que los factores como las altas temperaturas, que fueron de 38 grados, la humedad y las curvas estrechas colmaron de dificultades la carrera.

Madaí Pérez
Foto: Cámara Oscura // ACA

Como corredora ha aprendido que el cuerpo tiene límites muy importantes, que con el paso del tiempo y el desgaste, se hacen presentes y pueden complicar su participación en algún torneo.

“Después del campeonato del mundo en Moscú, quedé en 7mo y regresando, por la misma temperatura del calor que hubo en Moscú que fue de 37 grados, los tendones sufrieron mucho. Cuando reinicie entrenamientos surgió la pequeña molestia, después hubo tratamiento y se llegó a la operación”.

Por suerte, ella pudo estar recuperada para los juegos olímpicos de Río 2016.

“Ahorita estamos tomando muchas reservas porque, por lo mismo, Barranquilla fue muy caliente ahora, ya vivimos, ya aprendimos, ahora no hay que cometer los mismos errores porque Tokio está más cerca”.

Madaí Pérez posando con vendedora de banderas
Foto: Cámara Oscura // Jesús Alvarado

Como se cultiva una campeona

Ser campeona, para ella, representa “toda una vida”, desde muy joven, prácticamente desde los diez años su inquietud por el atletismo había comenzado; su misma afición por el deporte la llevó a tener una vida poco ordinaria.

“Yo tenía muñecas pero no me daba tiempo jugar con ellas porque tenía que entrenar, a los diez años, entonces era entrenar e ir a la escuela, en la etapa infantil. Si había fiestas de los tíos, de los abuelos, la única ausente era yo porque tenía que entrenar”.

En su pueblo natal había un equipo de caminata, la “Escuela Mexicana de Caminata”, de la cual había muchos marchistas “buenos”, que ya habían representado a México en juegos centroamericanos, pero no había corredores, así que alguien se dio cuenta de que no era como las demás niñas.

“A mí me captó el maestro de educación física porque corría con niños y no me gustaba correr con niñas, porque las niñas luego se quejaban y los niños no, al contrario, competían conmigo porque ¡no podía ser que una niña les ganaba! y yo me divertía. Entonces cuando algo te divierte pues te gusta”.

Paradigmas
Foto: Cámara Oscura // ACA

Como mujer y como joven atleta tuvo que “romper paradigmas” para poder hacer lo que más le gustaba, tuvo que soportar obstáculos sociales y familiares, pero gracias a ello se ha fortaleció para poder “luchar siempre por lo que quería”.

“Tuve que romper un poco los paradigmas porque de cinco hermanos, dos mujeres, yo era la chica y el deporte en mi familia no existía, entonces para ellos era perder el tiempo; el proyecto de vida era estudia, ejerce tu profesión, cásate, ten hijos y yo no estaba siguiendo ese proyecto”.

Ella a partir de los once años de edad tuvo su primera prueba de 800 metros en el campeonato Nacional Infantil y Juvenil en Ciudad Juárez.

Las carreras más relevantes que ella considera que ha hecho son, de manera obvia, la que realizó en un pueblito de su natal Hueyotlipan; el record mexicano 2006 en Chicago, la medalla de plata en Juegos Panamericanos, los Juegos Olímpicos.

Madaí
Foto: Cámara Oscura // Jesús Alvarado

Nunca podrá dejar de correr

Al ser el atletismo un deporte que requiere de una condición física favorable, salud y un cuerpo que aguante el alto rendimiento, la edad es un factor que determina, y limita, la duración de un atleta o deportista para ejercer su profesión.

“Yo creo que tengo que correr por toda mi vida, por dos aspectos; una, me gusta; dos, mi corazón con los años ha creado una hipertrofia (…) es un músculo el corazón, entonces el trabajo al que yo lo he sometido es el entrenamiento, entonces ha crecido, bombea más que un corazón normal”.

“Si yo dejo de correr, ese bombeo mayor puede provocar un infarto; los corredores que lo hacemos a éste nivel, el deporte ya es parte de tu vida”.

Comentó que como atleta tiene una “caducidad”, por lo que se está preparando para que en algunos años más pueda hacer su retiro de manera oficial, mientras tanto, tiene en la mira los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, para el cual está planificando meticulosamente para dar todo y “representar a México como se merece”.

Hizo énfasis en que ha recibido a poyo de diferentes instituciones, pero la que más le ha brindado su apoyo es  la Secretaria de Marina, ya que ella desde el año 2016 es Teniente de Corbeta, que es un grado de un oficial naval mayor al de Guardiamarina y menor al de Teniente de Fragata.

Orgullo tlaxcalteca y mexicano
Foto: Cámara Oscura // Melisa Ortega

¿Qué sigue después de Barranquilla?

Para ella, el deporte viene con muchos jóvenes entusiastas, por eso es importante trabajar en conjunto, instituciones, deportistas, entrenadores, para que se pueden alcanzar diferentes metas.

“Tenemos que seguir trabajando, hay mucho que hacer para alcanzar el nivel mundial, eso no es un mentira, pero si es una motivación”.

“Tlaxcala hizo historia, Tlaxcala no había tenido 3 medallas centroamericanas en la historia, hace cuatro años no hubo representaciones en Tlaxcala, que éste año haya habido tres es un avance, yo creo que volteen a ver las nuevas generaciones que se puede hacer”.

Para finalizar, ella dejó un mensaje para aquellas futuras generaciones que se inspiren en los logros que ella, así como otros talentos tlaxcaltecas.

“Tenemos que ser disciplinados, debemos luchar por un objetivo y no permitir que en el camino los diferentes obstáculos, no quiero decir políticos, son obstáculos que nosotros mismos como personas nos ponemos para no alcanzar nuestras metas, que luchemos hasta llegar hacia donde nosotros queramos, que nada es imposible”.

Texto: Melisa Ortega

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